San Andres, un tesoro olvidado y el nefasto efecto del todo incluido.

San Andrés siempre ha sido uno de los top destinos en Colombia. Un paraíso tropical, con un mar espectacular, actividades náuticas y acuarios naturales. Además la promesa de un solo precio por tres comidas, snacks y toda la bebida, llama la atención de miles de turistas anualmente. Este modelo, sin embargo hace que fuera de la vuelta a la isla y la salida a los cayos y las compras, el turista casi no deba salir del hotel en ningún momento. 

Quede muy triste al visitar la isla tras 20 años y ahora con un ojo critico, ver como la mala gestión de la gobernación, el olvido del gobierno central y un turismo basado en el sistema hotelero de “todo incluido” han ido en contra del avance y progreso de la isla. Como un destino turístico principal de Colombia, San Andrés debería ser una isla con muy buena infraestructura turística y con el total de su población rozando la clase media-alta en cuanto a recursos económicos, pero la realidad no es así, les comparto mi análisis al respecto:

Todo Incluido.

El todo incluido es una de las peores propuestas para los destinos. En el caso de San Andrés, todas las cadenas son internacionales para agravar más las cosas. Se contratan colombianos, pero con sueldos mínimos o por días en temporada, y según las personas de la isla, por diferencias culturales, no se contratan isleños, sino personas del territorio continental. Desaprovechando el bilingüismo natural de los raizales (nativos de San Andrés y Providencia).

En el sistema hotelero todo incluido, el turista viaja y por un precio tiene tiquetes aéreos, alojamiento, desayuno, almuerzo, comida, dos o tres snacks diarios y toda la bebida incluyendo la alcohólica. Esto quiere decir que absolutamente todo el ingreso turístico lo tiene el hotel. En mi viaje tuve dificultad para encontrar opciones de restaurantes, inclusive un día entré al Decameron de San Luis y me dijeron que no podían venderme comida ni bebida, era solo para los huéspedes. Cuando lo hablé con los locales, me explicaban que no había restaurantes porque casi todos quebraban ya que los turistas no consumían nada fuera del hotel. Los precios de los taxis son altos a comparación con Bogotá, y esto se debe a que es lo único extra que dejan los turistas en la isla, en el caso de que el hotel no provea transporte.

El Mar de San Andres. Cuánto más durará este tesoro?

Cuánto más durará este tesoro?

Mala gestión.

No quiero entrar en un debate político, porque no conozco la situación a fondo para saber  si los mayores errores son del gobierno local o del central. Sin embargo, el abandono y la mala utilización de los recursos públicos es evidente en la isla. Las calles y carreteras están como cualquier calle de Bogotá, llenas de huecos. Las playas sin canecas de basura ni baños, con la consecuente basura y mugre en la playa. En ciertos momentos de la temporada alta se van el agua y la luz en las casa de los locales, los hoteles tienen plantas propias. Solo el 10% de la isla tiene alcantarillado y acueducto, los 27 kilómetros que tiene el borde de la isla no tienen ni alcantarillado ni acueducto. Es evidente que los hoteles no están obligados bajo la ley a aportar para el progreso de la isla, llevándose más del 80% de los ingresos por turismo fuera de la isla, inclusive fuera del país. Algunos locales también manifestaban que hay un gran olvido de San Andrés por el gobierno central, el cual va cada año, hace un evento propagandístico donde hace muchas promesas, pero luego no pasa nada, fuera de algunos contetillos pequeños e insignificantes para la isla.

Conocen más sobre este caso? Cuál es su opinión al respecto?

@annieburbano

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El Derecho a Viajar o El Deber de Conservar?

En una comida a la que asistí surgió el tema del turismo, pero a diferencia de la mayoría de veces en que las personas se emocionan contando sus viajes más recientes, en esta ocasión discutimos sobre el turismo responsable y la viabilidad de destinos.

El turismo se ha convertido en un bien de primera necesidad, atrás han quedado los años en el que era un bien de lujo. Con precios de transporte más accesibles y mayor información en la red, es casi obligatorio viajar. A quienes nos encanta esta actividad no podemos menos que sentirnos agradecidos. Pero lo cierto es que en la mayoría de destinos, el turismo, casi inevitablemente, es invasivo y cambia los patrones medioambientales, culturales y sociales.

Casos se han visto donde la actividad turística encarece los productos o servicios básicos de manera que la población local no puede pagarlos e inclusive dejan de disfrutar de sus propios recursos turísticos.

Lamentablemente también hemos conocido destinos totalmente sobreedificados por la industria turística. Estos destinos además muestran una estacionalidad muy marcada en los cuales en temporada baja presentan graves crisis, pues no hay turistas para consumir y la población local no tiene ingresos.

A veces los turistas o la población local por querer vender a los turistas destruyen su propio ecosistema. Precisamente hace poco compartía un post sobre la necesidad de educación sobre conservación en algunos destinos.

Existe también un componente cultural que altera la población local con la llegada de turistas. En la China, hace diez años, los nacionales no viajaban sino era por inmigrar a grandes ciudades por trabajo. Ahora todos viajan y quieren conocer los lugares a donde van los turistas internacionales, contaba un amigo que vivió allí. Aquí en algunos casos el turismo comunitario, del cual en su mayoría se encargan las mujeres, ha cambiado la estructura social de la familia y de la comunidad.

Sin embargo, como ciudadanos de un país o del mundo, tenemos derecho a conocer los recursos y maravillas del mundo. ¿O no es así?

¿Puede existir turismo realmente sin impacto? Tenemos derecho a viajar y conocer? o tenemos el deber de conservar y respetar?

La tendencia no va a cambiar y cada vez seremos más viajeros en el mundo. Pero creo que todos podemos aportar para que ambiental, cultural y socialmente nuestros viajes y en especial los servicios, productos y tendencias del sector sean del más bajo impacto posible. Es importante que todos y cada uno, como turistas, tengamos en cuenta nuestro impacto sobre los destinos. Podemos viajar y conocer, pero teniendo en cuenta nuestro deber en cuanto a la conservación de los productos turísticos.

Un saludo

@annieburbano

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Amazonas: Algunas Faltas de Controles en Turismo.

A veces viajando por Colombia no sé si soy privilegiada por el acceso que tengo a los recursos, como en la salida a Zipacón donde pudimos tocar pinturas rupestres o si por el contrario debo escandalizarme por la falta de reglamentación y ejecución de controles en materia turística.

En mi último viaje tuve la oportunidad de visitar el Amazonas, un lugar mágico y de triple frontera con brasil y Perú. Para una de las expediciones que hice nos embarcamos con un guía selva abajo en territorio peruano con quien contactamos en Leticia. La experiencia fue increíble, por lo mismo que el turismo esta mucho menos ordenado que en la parte Colombiana fue una experiencia más virgen, si se puede decir así. Sin embargo desde que empezó el viaje sufrí bastante con algún manejo.

Para empezar el primer momento de sufrimiento lo tuve cuando estábamos viendo osos perezosos. Primero todo estaba bien desde el bote tomábamos fotos, pero de repente el guía se subió en un árbol y arrastro uno de los osos al bote, para que pudiéramos tomar fotos. El pobre oso se sujetaba de cuanta rama hubiera y tenia miedo sin dudarlo. Al final por supuesto lo soltaron de nuevo en un árbol.  No sé que efecto tenga sobre el oso pero no creo que sea positivo y si con cada grupo de turistas se hace lo mismo deben tener mucho miedo a los humanos. También tengo que decir que la expedición en la noche a “cazar” caimanes produce el mismo efecto en los animales, aunque estos si que se puedan defender.

El oso peleando por quedarse en el árbol.

Proseguimos nuestro viaje, de repente entramos en un poblado indígena, quienes en esta época debido a las lluvias y creciente del río, tienen sus casas en medio del río y por consiguiente con el bote podíamos llegar a cada una de las casas. Así el guía nos llevaba por las casas para que tomáramos fotos. Me sentí tan mal, como si estos niños, hombres y mujeres fueran animales en un zoológico. No me imagino que los turistas lleguen hasta mi casa a tomar fotos, a cualquier hora del día sin importar y sin respeto de lo que yo este haciendo.

El último día que estuve en la parte peruana de la selva fuimos a pescar pirañas. Las pirañas no están en la parte amplia del río por que son de aguas estancadas y para llegar se debe entrar por la selva hasta aguas sin corriente. Nuestro guía estaba en la parte delantera del bote y con su machete iba abriendo camino sin reparo, tanto a la entrada como a la salida. Entiendo que la selva es grande y que aquí es normal abrir camino con machete (mi padre lo ha hecho en la finca), pero estamos en derecho de cortar arboles a diestra y siniestra para cada grupo de turistas? Nuestro guía fue un hombre genial, quien nos enseño muchas cosas y conocía perfectamente bien la selva, pero creo que el como muchos creen que el turista esta por encima de la naturaleza y la selva.

Abriendo camino con el machete

Como les contaba esta semana en otro post, la experiencia del Amazonas fue genial, pero qué responsabilidad tenemos como turistas y como parte del sector turístico para que no sucedan cosas como estas? Es cuestión de educación para los guías, comunidades locales y turistas?

Un saludo

@annieburbano

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TAYRONA: Control de la Capacidad de Carga

El turismo sin control puede traer consecuencias nefastas para los destinos y para las poblaciones locales. La capacidad de carga se define como  “el máximo aprovechamiento que se puede realizar de los recursos económicos, sociales, culturales y naturales de la zona de destino sin reducir la satisfacción de los visitantes y sin generar impactos negativos en la sociedad anfitriona o en el medio ambiente.”

En los últimos años, aunque la propiedad de los PNN (Parques Naturales Nacionales) es estatal, la gestión de algunos de ellos se ha privatizado con la agencia AVIATUR . Este hecho ha generado un cambio con beneficios impresionantes para los parques.

En el parque Tayrona en el caribe colombiano, la capacidad de carga en años anteriores no era respetada, pues con la entrada al parque de 3€ y la obtención de una hamaca por 1€, solo resultaba autosostenible con la entrada de un gran numero de usuarios. Pero por muy mágica que fuera la experiencia, la entrada de un gran numero de “hippies” quienes además se alimentaban de los frutos de la selva, pescaban su comida y tenían permitido hacer fuego en las playas; acciones evidentemente nocivas si además son realizadas en masa, el parque solamente podía estar en deterioro.

Hoy en día, la nueva gestión del parque, no solo ha prohibido todas las acciones mencionadas anteriormente, sino ha realizado una excelente tarea de control de capacidad de carga. Los campamentos tienen un territorio limitado y tanto las hamacas como las carpas son suministradas por el parque; y por consiguiente su número está controlado. Los precios han aumentado en 10€ por la entrada y 3€ por la hamaca o carpa.  Los senderos están limitados y el lugar en donde estaban cabañas (donde por 1€ 20 o 30 turistas podían pernoctar) hoy existen cabañas normales y de lujo para dos personas con costos entre 40€ y 150€ por persona. De este modo hoy en día entran al parque menos personas, con mayor capacidad de gasto y con las acciones nocivas controladas.

Cabañas en Arrecifes

Sobre el Sistema de áreas protegidas de Colombia.

Este sistema está conformado por las áreas protegidas de orden nacional, las de orden regional, las de orden local, las áreas protegidas privadas, las autoridades ambientales competentes, los actores sociales (pobladores y usuarios del área, instituciones públicas y privadas nacionales e internacionales, y la comunidad científica e investigadores), las herramientas de gestión y las normas y procedimientos.

Tiene como finalidades:

a) Conservar valores sobresalientes de fauna, flora y paisajes o reliquias históricas, culturales o arqueológicas,

b) Perpetuar en estado natural muestras de comunidades bióticas, regiones fisiográficas, unidades biogeográficas, recursos genéticos y especies silvestres amenazadas de extinción,

c) Proteger ejemplares de fenómenos naturales, culturales, históricos y otros de interés internacional, para contribuir a la preservación del patrimonio común de la humanidad. (CRN art. 328)

En Colombia hay un sistema mixto, entre los estilos americano y español. Existen parques de investigación como el Parque Natural Nacional Isla de Gorgona, en donde el acceso de visitantes esta altamente controlado y las visitas al parque son de solo un 15% del mismo, un 55% restante es para investigación científica y el resto del área (islas) no es intervenida por el hombre. Pero también existen parques de total interacción entre los visitantes y la naturaleza, como el Parque Natural Nacional Tayrona en donde fuera del centro de acogida (función administrativa y de interpretación), visitas guiadas a las principales playas y unas cabañas en la entrada del parque, el visitante puede experimentar por el tiempo que desee el “back to basics” en relación total de hombre y selva, a pesar de los nuevos controles.

En los parques de Colombia se practica el ecoturismo definido por ley como “aquella forma de turismo especializado y dirigido que se desarrolla en áreas con un atractivo natural especial y se enmarca dentro de los parámetros del desarrollo sostenible. El ecoturismo busca la recreación, el esparcimiento y la educación del visitante a través de la observación, el estudio de los valores naturales y los aspectos culturales, produciéndose así el mínimo impacto  sobre los ecosistemas naturales, respeta el patrimonio cultural, educa y sensibiliza a los actores involucrados acerca de la conservación de la naturaleza” Dice en la Web PNN.

Un saludo

@annieburbano

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Buceo Adaptado en Colombia, Turismo para Todos.

Siempre he sentido que el turismo: viajar, conocer, compartir, comer, etc enriquece el cuerpo y el alma.  Por esto es que poco a poco el turismo pasa de ser un bien de lujo a uno de necesidad básica. Los gobiernos (algunos) subvencionan viajes para clases menos favorecidos, para personas mayores y la propia adaptación del mercado hace posible variedad de precios para todos.

Bucear es todavía una actividad costosa, pero cada vez son más lo que se sumergen en las profundidades del mar, lagos y lagunas, para tener la sensación de “volar” y no ser victima de la fuerza de gravedad. Pero cuando el dinero no es el inconveniente, sino el peligro que representa sumergirse cuando eres una persona de movilidad reducida? Qué opciones tenemos para que una actividad que puede ser una experiencia que te cambie la vida no puede ser disfrutada por todos?

Con muchísimo gusto y no solo por que Jaime Moreno es un miembro de la comunidad #turisTIC, quiero compartir con ustedes el resultado de la experiencia de Buceo Adaptado aquí en Colombia.

El Buceo es para Todos: Buceo Adaptado

Me parece importante resaltar que hay una necesidad de “personal que deseen capacitarse, con encargados de establecimientos deportivos (piscinas) dispuestos a ofrecer la infraestructura necesaria, pero también es indispensable contar con una mayor difusión y una actitud deportiva y positiva del conjunto de las personas con discapacidad en nuestro país. Es largo el camino por recorrer antes de poder destacar al buceo adaptado como una opción deportiva  dignamente accesible en Colombia, pero ya se han dado los primeros pasos.”

Por supuesto es una gran iniciativa y para mayores informes pueden contactar en twitter a @jaimorenos

un saludo

@annieburbano

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Turismo Comunitario en Colombia, Caso: La Ruta del Sur

Entender el que turismo rural ofrece desarrollo sostenible y ROI a largo plazo, al mismo tiempo que conserva costumbres locales ofreciendo a las comunidades un beneficio colectivo, fue uno de los ejes principales del  II simposio Internacional de Turismo Natural. “Para un desarrollo Comunitario” que se realizó en Cali Colombia.

En su ponencia Nohora Alfonzo resaltaba que es necesario explicar a las comunidades que el turismo necesita un marco conceptual,  deben hacerse investigaciones y estudios. No todos podemos ser destinos turísticos y no puede ser la única alternativa económica. Si una comunidad agrícola abandona por completo su actividad para dedicarse al turismo pone en riesgo su propia supervivencia. No podemos pensar solamente en el turista, ya que no siempre va a ser el turismo la solución a las necesidades de la comunidad.

Hay que entender el turismo comunitario rural, o mejor aún, turismo en áreas rurales o naturales, como una manifestación cultural y local, lo cual hace a cada destino único y puede ser un factor de mejoramiento de la calidad de vida de los residentes siempre que se retomen los lugares como actores centrales y existan procesos de formación y representaciones sociales.

El turismo rural nace después de 1945 y se fortalece siempre que hay crisis en el campo: cuando la agricultura peligra, cuando hay crisis económica y en el caso de Colombia, como saneamiento de la violencia. El turismo rural sirve para cambiar el rol de la mujer campesina y las oportunidades de los jóvenes. Siempre que se vincule a la comunidad en todos los procesos de investigación, planeación y por supuesto ejecución, se brinda una oportunidad consensuada para desarrollo económico.

Aprovechando el patrimonio intelectual de la comunidad pueden surgir historias alrededor de los recursos naturales y de la vida cotidiana de las comunidades, storytelling en toda su expresión.

El encanto de la Ruta del Sur

Fuente Elpais.com.co

El Caso de la Ruta del Sur.

Adriana Marquez nos presentaba éste caso de éxito de la comunidad afrocolombiana del río Cauca. Para empezar es bueno recordar la premisa de que cada destino es único y por eso no hay una fórmula. Sin embrago no sobra decir que en éste caso la comunidad fue empoderada y su participación es real y activa.

Como decíamos antes, el principio del turismo comunitario es el factor humano y cultural y éste prima sobre la naturaleza, siendo así la principal motivación, la cultural. El turismo comunitario se presenta como alternativa para el beneficio de toda la comunidad, es una alternativa de turismo solidario, ambientalmente responsable, culturalmente enriquecedor y económicamente viable.

La Ruta del Sur es un destino familiar y accesible y están aplicando concepto de tuirsmo de salud mezclandolo con actividades culturales. Uno de los mayores problemas que se presento fue el hecho de que la población local quería emigrar de su territorio, los jóvenes se querían ir a las ciudades. Por esto se tuvo que ofrecer una solución que brindará oportunidades de trabajo al mismo tiempo que motivación y sentido de pertenencia.

Para esta iniciativa las decisiones se tomaron teniendo en cuenta a todos los actores. Los estudios realizados siempre contaron con parte práctica y aplicable, se realizó un  plan de vida comunitario, acordando el sueño de territorio, no solo del producto turistico, sino de la comunidad a unos años.

Los corregimientos están en el rio cauca y la calidad de agua es buena en esta zona. La comunidad es ambientalmente muy consciente y responsable. La zona tiene una cobertura vegetal, productiva y ayuda a conservar la rivera del rio. Y la comunidad tiene policultivo, para consumo propio pero también para comercializar. Se ofrece a los turistas: Balsaje en el río Cauca, avistamiento de aves, cabalgatas, caminatas, gastronomía, entre otras.

En el proyecto se formó un grupo de mujeres cabeza de hogar y familias para trabajar en conjunto, motivando también la escolarización de los niños. Se intenta fortalecer la contabilidad, enseñarles a diferenciar beneficios de ventas, guardar recibos, etc. Un bonito ejemplo de turismo rural y comunitario en Colombia.

un saludo

@annieburbano

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Twitteraton: Responsabilidad Social Twittera

Del Trino al Hecho no hay tanto Trecho! Es el lema de ésta iniciativa de twitteros colombianos que por la fuerte temporada de lluvias que afecto al país y dejo más de dos millones de damnificados decidieron unir sus fuerzas y pasar del mundo virtual al real para ayudar.

Twitter es una gran fuente de información para sus usuarios y un gran canal amplificador. Es la red donde encuentras personas con tus mismos intereses. Creas networking, sigues eventos interesantes sin importar donde están sucediendo y creas comunidad. Desde que regrese a Colombia me ha sorprendido como los twitteros saltan con extremada facilidad del 2.0 al 1.0. Se organizan donaciones, eventos de responsabilidad social no solo empresarial y corporativa, sino personal o “twittera”.

El #Twitteraton son jornadas de solidaridad donde twitteros de cada ciudad unen sus fuerzas para realizar donaciones significativas. En Bogotá la primera se realizó el 11 de diciembre del 2010. Se recogieron 10525 artículos de ayuda humanitaria: alimentos no perecederos, artículos de aseo, ropa, etc. La segunda ocasión fue el pasado sábado 5 de febrero. La motivación? donar útiles escolares para que niños de diferentes fundaciones, escuelas o colegios puedan regresar a estudiar. Al final de la jornada se recaudaron 4.062 artículos, lapices, cuadernos, implementos deportivos, diccionarios y libros de texto.

un saludo especial para todos los que hicieron parte de ésta actividad y en especial a los organizadores.

@annieburbano